viernes, 29 de diciembre de 2017

SOBRE AQUELLOS QUE LLEVAN EL NOMBRE DE DIOS

DIGRESIÓN 3: La Manifestación De Dios

Lo que va a continuación no será fácil de captar por completo a la primera lectura, pero la importancia del tema se hará más evidente a medida que avanza en sus estudios. Lo incluimos en esta etapa para que Ud. complete este Estudio habiendo considerado plenamente la revelación básica de la Biblia acerca de Dios. El nombre de Dios puede ser llevado por cualquiera por cuyo medio Él escoja "manifestarse" o revelarse. De modo que hombres y ángeles, así como Jesús, pueden llamarse del Nombre de Dios. Este es un principio vital que nos da a conocer muchísimo de la Biblia. Un hijo puede apropiadamente llevar el nombre de su padre, ya que tiene ciertas similitudes con él; puede incluso tener su mismo nombre –pero no es la misma persona que el padre. De igual manera, un representante de una compañía puede hablar en nombre de ella; puede telefonear a alguien por negocios y decir: "Hola, habla Unilever"; él no es el Sr. Unilever, pero asume su nombre porque está trabajando en representación de él. Así también fue el caso de Jesús.
ÁNGELES QUE LLEVAN EL NOMBRE DE DIOS
En Éxodo 23:20,21, Dios dijo al pueblo de Israel que iría un ángel delante de ellos. "Mi nombre está en él", se les dijo. El nombre personal de Dios es "Yahveh" (o Jehová, como se lee el Nombre en la Versión Reina-Valera, revisión de 1960). Así que el ángel llevaba el nombre de Yahveh, siendo de este modo llamado Yahveh o el SEÑOR. En Éxodo 33:20 se nos dice que ningún hombre puede ver el rostro de Dios y vivir; pero en Éxodo 33:11 leemos que "hablaba Jehová [Yahveh] a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero", es decir, en forma directa. No podría haber sido Jehová (Yahveh) mismo en persona el que habló a Moisés cara a cara, porque nadie puede ver a Dios. El ángel que llevaba el Nombre de Dios fue quien lo hizo; y así leemos que Jehová habló cara a cara con Moisés, cuando en realidad fue un ángel quien lo hizo (Hch. 7:30-33).
Hay muchos otros ejemplos en que las palabras "Dios" y "Jehová" se refieren a los ángeles en contraste a Dios mismo. Un claro ejemplo es Gn. 1:26 : "Dijo Dios [los ángeles]: Hagamos al hombre a nuestra imagen".
HOMBRES CON EL NOMBRE DE DIOS
Uno de los pasajes más útiles para demostrar todo esto, es Juan 10:34-36. Aquí los judíos cometieron el mismo error que muchos cometen hoy en día. Creyeron que Jesús estaba diciendo que él era Dios mismo. Jesús les corrigió diciendo: "¿No está escrito en vuestra ley: Yo dije, dioses sois? Si [les] llamó dioses ... ¿vosotros decís [de mi]: Tú blasfemas, porque dije: Hijo de Dios soy?". En realidad, Jesús está diciendo: "En el Antiguo Testamento, hombres llevaban el título de "dioses"; yo estoy diciendo que soy el Hijo de Dios; así, pues, ¿por qué estáis tan alterados?" En realidad, Jesús está citando Salmos 82, donde los jueces de Israel eran llamados "dioses".
Como ya se ha mostrado, el nombre completo de Dios en hebreo es "Yahveh Elohim", que quiere decir: "yo seré revelado en un grupo de poderosos". Los verdaderos creyentes son aquellos en los que Dios, en un sentido limitado, se ha revelado en esta vida. Sin embargo, en el reino ellos serán "poderosos" en quienes Dios será completamente manifestado. Esto se muestra en toda su belleza al comparar Is. 64:4 con 1 Co. 2:9. "Ni nunca oyeron, ni oídos percibieron, ni ojo ha visto a Dios fuera de ti, que hiciese por el que en él espera". Pablo cita esto en 1 Co. 2:9,10. "Está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu". El pasaje de Isaías 64 dice que nadie excepto Dios puede entender lo que él ha preparado para los creyentes; pero 1 Co. 2:10 nos dice que eso nos ha sido revelado a nosotros.
JESÚS Y EL NOMBRE DE DIOS
No es sorprendente que Jesús, como el Hijo de Dios y Su suprema manifestación a los hombres, lleve también el nombre de Dios. Él pudo decir: "Yo he venido en nombre de mi Padre" (Jn. 5:43). Por su obediencia, Jesús subió al cielo y Dios "le dio un nombre que es sobre todo nombre"–el nombre de Yahveh, de Dios mismo (Fil. 2:9). Así que es por eso que leemos que Jesús dijo en Ap. 3:12: "Escribiré sobre él [el creyente] el nombre de mi Dios... y mi nombre nuevo". En el juicio, Jesús nos dará el Nombre de Dios; entonces nosotros llevaremos plenamente el nombre de Dios. Él llama a este nombre, "mi nombre nuevo". Recuerde que Jesús estaba dando el libro de Apocalipsis algunos años después de su ascensión al cielo, y después de que se le había dado el nombre de Dios, tal como se explica en Fil. 2:9. Así él puede llamar al nombre de Dios "mi nombre nuevo"; el nombre que a él se le había dado recientemente. Ahora podemos entender adecuadamente a Is. 9:6, donde se nos dice referente a Jesús: "Se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno...". Esta es una profecía de que Jesús llevaría todos los nombres de Dios y que él sería la manifestación o revelación total de Dios a nosotros. Fue en este sentido que se le llamó "Emanuel", que significa "Dios con nosotros", aunque personalmente él no era Dios. Por consiguiente la profecía de Joel 2 de que los hombres invocarían el nombre de Yahveh fue cumplida por la gente que se bautizaba en el nombre de Jesucristo (Hch. 2:21; compárese 38). Esto también explica por qué el mandato de bautizarse en el nombre del Padre fue cumplido, como se registra en los Hechos, por medio del bautismo en el nombre de Jesús.
http://www.biblebasicsonline.com/spanish/01/D03.html

domingo, 24 de diciembre de 2017

¿POR QUÉ NOS TRATAN NUESTROS PROPIOS HERMANOS COMO IMPOSTORES?

Tratado como impostores

Acabamos de pasar un par de semanas increíbles ... la culminación de mucha preparación de antemano ... muchas llamadas telefónicas, cartas, correos electrónicos y mensajes SMS. Pero sobre todo sentimos que la mano de Dios actuó para bendecir nuestros intentos de difundir las Buenas Nuevas ... intentos que sin la ayuda de Dios pueden haber resultado inútiles.
Fuimos tan alentados por las cosas que cayeron en su lugar para difundir el evangelio ... pero luego nuestros sentimientos se convirtieron en desesperación cuando nuestros propios hermanos enviaron mensajes a aquellos a quienes les predicamos que somos impostores, o que algunos de nosotros no estamos en comunión, o que dinero dado para ayudar a los hermanos y hermanas pobres a no llegar a ellos. A otros se les advierte que no estamos enseñando el mensaje correcto y, lo peor de todo, enviando informes malvados sobre nosotros, no solo a los Hermanos y Hermanas, sino también a los contactos, advirtiéndoles que no tengan nada que ver con nosotros, y que, en lo que se refiere a los cristianos, , somos impostores
Solo podemos suponer que este es el trabajo de aquellos que monitorean nuestros sitios web o cualquier mención de nuestra predicación, como sabemos que lo hacen, muchas veces durante la jornada laboral y en la noche. Al utilizar Internet para buscar cualquier mención de nuestros nombres en los sitios web de otros para advertirles de nosotros ... si esto falla, les envían informes malvados.
Nuestro aliento ha sido que los profetas también fueron perseguidos por sus propios hermanos. Que Jesús soportó más de esto de sus hermanos que nosotros, y que Pablo también dijo en 2 Cor 6 v 8
"A través de la gloria y el deshonor, el mal informe y el buen informe; genuinos pero considerados como impostores "
Sabemos que no somos impostores para Cristo porque conocemos nuestros motivos, otros no. Sabemos que aquellos con quienes trabajamos también son genuinos en sus motivos e intenciones porque los conocemos. Conocemos su celo por ayudar a los hermanos y hermanas necesitados, sus actos de bondad realizados sin el conocimiento de los demás, y que si no hubieran hecho muchas de las cosas que tenían para ayudar a los demás, entonces no se habrían hecho del todo. Por lo tanto, es aún más perturbador cuando se contacta a los conversos para que se les diga que somos impostores. Ahora, mientras predicamos, debemos advertir a nuestros contactos que pueden seguirnos a nosotros los que socavan nuestra predicación. Solo deseamos que las miles de horas dedicadas a estudiar nuestros sitios web por falta puedan ser utilizadas para difundir el Evangelio.
Un poema de Theodore Roosevelt parece resumir este tema
En la Arena

No es el crítico quien cuenta; 
no el hombre que señala cómo tropieza el hombre fuerte, 
o dónde el hacedor de obras podría haberlo hecho mejor. 
El crédito pertenece al hombre que está realmente en la arena, 
cuyo rostro está dañado por el polvo, el sudor y la sangre; 
quien se esfuerza valientemente; 
quien se equivoca, se 
queda corto una y otra vez, 
porque no hay esfuerzo sin error y deficiencia; 
pero quién realmente se esfuerza por hacer las obras; 
quién sabe los grandes entusiasmos, 
las grandes devociones; quien se gasta en una causa digna; 
quien en el mejor de los casos sabe al final 
el triunfo de los grandes logros,
y quien en el peor, si fracasa, 
al menos falla mientras se atreve mucho, de 
modo que su lugar nunca estará con esas 
almas frías y tímidas 
que no conocen la victoria ni la derrota. 
-Theodore Roosevelt
Mis únicos cambios en los sentimientos de este poema serían que aquellos en Cristo sí saben más que solo el sentimiento de un gran logro. Saben que por la gracia de Dios recibirán la corona de la vida y conocerán el espíritu de Dios que será todo en todos. Y que no es para dar la impresión de buenas obras y ganar una recompensa, sino que nuestro trabajo se realiza por un deseo de salvar a otros, que ellos con nosotros, pero la gracia de Dios puede ser salvada.
CARELINKS.NET

martes, 19 de diciembre de 2017